Mientras la mayoría del panorama lúdico viajaba a Essen, nosotros decidimos pasarnos por Madrid. Ya se sabe, visita familiar, ver amigos y jugar, sobre todo jugar.

Mis viajes a Madrid suelen ser una excusa para encontrarme con mi grupo de jugones de toda la vida. En esta ocasión llevaba planes de pasarme por la Ginkana Friki de Jupiter juegos y por la jornada de puertas abiertas de Mecatol Rex. Paso a resumiros mi semana.

Mecatol Rex y Jupiter Central (Sabado 20)

Tras llegar a Madrid el Viernes mi primer plan era pasarme antes de comer por Jupiter central y a las 17h por Mecatol, y así hice. Lo primero fue Jupiter central en el que había una Ginkana competitiva que daba la oportunidad de enfrentarse a youtubers. La verdad es que esa mañana estaba de lo mas perezoso, el ambiente de tienda no me hizo sentirme cómodo y acabé por mirar unas partidas sin decidirme a unirme a ninguna. Los juegos de tipo carreras no son lo mio, hubiera preferido correr por “Puntos de Victoria”. En cuanto a la tienda era una pasada, pero decidí esperar al mercadillo de Mecatol por que ya tenia echado el ojo a algún título.

Comida por el centro con Zeider (un buen amigo de mi grupo de juego de siempre) y de ahí un paseo hasta hacer tiempo para las jornadas de puertas abiertas de Mecatol Rex. Llegamos a Oporto a las 17:15 y yo tenia claro había un Pulsar 2849 en el mercadillo al que había echado el ojo en un vídeo de Facebook, también tenia claro que esos 15 minutos tarde… iban a hacer que alguien se hubiera adelantado. No había pulsar. Cambié ese Pulsar por un Agra, un Cottage Garden y un Demon Worker; por eso de compensar.

Tras eso tocaba ver que nos ofrecía Mecatol y sus mesas de Halloween. Dead Of Winter empezada, Zombicide, Posada Sangrienta, Azul lleno, Ticket to Ride NY, Mysterium y… Predator!! Predator….

¿Que puedo decir de este juego? Gestor de Dados malo como el hambre en el mundo. Se juntaba todo lo que no aprecio en un juego: dados, temática, mecánicas descompensadas y poca profundidad. El juego solo fue salvado por el miembro del staff de Mecatol y sus frases del estilo “¿Como van mis Predators?”. El sistema era tan simple como absurdo, sacabas una carta que tenia de 3 a 5 dados objetivo de distintos colores, si la carta era un helicoptero salia una carta adicional. El objetivo era, con 5 dados, conseguir abatir a nuestros enemigos a base de que los dados que tiramos tengan la cifra y el color necesario. El grupo ganará a la IA cuando el mazo de enemigos se termine y el Predator con mas bajas es el ganador de la partida. No hace falta decir que el juego era absurdamente difícil, si acompañamos esa dificultad con que los dados me odian tanto o mas que yo a ellos.. la receta fue fatal. Eso si, las risas estaban aseguradas.

De ahí nos fuimos a una mesa de Ascension llevada por Jorch del Rincon Legacy, y menos mal. La verdad la partida de Ascensión salvó la tarde. Primero una partida a 4 que estuvo bastante bien. Lo justo para hacernos con la mecánica del juego y luego, cuando Jorch dejó la mesa nos echamos una partida a 2 que me hizo pensar seriamente en meter Ascension en mi “wishlist”. A destacar de la partida el papel del Host que como todos los miembros de staff de Mecatol Rex se mostró super abierto y entusiasmado con el juego que nos enseñaba. Un placer compartir mesa con el y una pena no haber coincidido con Almera que se acerca mas a mi perfil de jugador, que buen euro nos hubiéramos echado.

Por lo demás Mecatol Rex me dejó un muy buen sabor de boca. Tenían un Maestro de ceremonias que llevaba los sorteos con el que nos divertimos muchísimo, un ambiente familiar en el que nos sentimos como en casa, un local maravilloso y si no tuviera el club a casi 500km de mi casa me habría hecho socio ahí mismo.

Espero poder repetir en primavera cuando vuelva a Madrid.

Los otros vicios

Mi siguiente contacto con el juego fue por un regalo a unos familiares. Unos parientes tienen nuestro Alhambra desde hace años y lo tienen quemadísimo, así que decidí darles una alternativa. El juego debía ser bonito, funcionar a 2 y no ser complicado en exceso. La tienda, como no, Cuarto de Juegos. Mi primer objetivo eran dos juegos pequeños: Patchwork y Spirit of the forest; pero en cuarto de juegos no tenían ya copias del Spirit. Así que cambié mis planes y les compré mis planes y les compre Ceylon de Ludonova y gran acierto, juego bonito, simple y con suficiente profundidad para que una pareja no tan jugona se divierta unos meses. No voy a entrar en detalles por que mi siguiente reseña está dedicada a Ceylon.

Al margen de este Ceylon y los juegos de Mecatol, también tuve otras partidas. Probamos Cottage Garden, jugamos unos turnos a Agra para ver al menos como funcionaba y nos dimos un vicio absurdo a Chariot Race de Mas que Oca, del que solo puedo decir que a mas partidas jugábamos, mas nos gustaba. Desde mi punto de vista y sabiendo que Chariot Race es un juego muy muy simple, diría que este título es el título de mi semana en Madrid, también tengo que decir que el grupo con el que jugaba invitaba a las risas constantes.

Volvemos a la actividad al blog con este nuevo artículo. Pronto vuelvo a las secciones típicas.

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